BUENOS AIRES.- La concreción de la segunda operación del canje de deuda concretada a fines del primer semestre le permitió a la Argentina mejorar el perfil de riesgo al quedar con un 8% del monto de la cesación de pagos de 2001, lo que hace una suma de U$S 8.000 millones. La deuda quedó básicamente en manos de fondos litigantes, ya que la mayoría de lo bonistas institucionales y privados aceptaron la operatoria, según un informe de Asset Management & Research de Puente. Esta mejora le permitió al país diferenciarse de créditos hasta hace poco comparables como Venezuela y Ecuador, ya que hoy, de acuerdo a términos de riesgo país, se encuentra con un descuento de un 42% respecto del primero y del 35% en relación al segundo. En tanto, el costo de financiamiento potencial del país representado por el bono Global 2017 se ubica más de 200 puntos básicos por debajo del comparable ecuatoriano (2015) y más de 550 puntos básicos por debajo del bono venezolano (2018). (NA)